SEFF 2017: ver cine, descubrir películas

Parece lo mismo pero no lo es. A la hora de programar un Festival su director y su equipo ha de elegir entre estas dos opciones que son bastante diferentes. De un lado esta en elegir películas que el público en general desea ver, con independencia de que sea estreno nacional o no, esta opción significa que hay que traer películas con un cierto renombre en el panorama cinematográfico, con independencia de su calidad o de si responde o no a las expectativas de repercusión en los hipotéticos espectadores.

La otra opción es la de servir para descubrir y hacer visibles algunas películas que no tienen encaje en la distribución comercial habitual, aunque sea a costa de su repercusión en el público. Evidentemente se puede y debe combinar ambas opciones y es lo que se intenta siempre. En el caso en concreto del Festival de Sevilla, es un certamen que desde hace unos años y visto las secciones existentes se apuesta fuerte por descubrir películas y nuevos realizadores, lo que no deja de ser una apuesta valiente y comprometedora. Convertir el Festival en festival de futuro donde la preocupación es plantear nuevos caminos para los cinéfilos del futuro, aun al precio que ello pueda acarrear ante un publico masivo de espectadores.

Esta claro que las sesiones “Las nuevas olas”, “Senderos que se bifurcan”, “Cinéfilos del futuro”, “Tour/ de tour”o “Fuera de las leyes” aspiran a convertirse en un referente de la vanguardia europea en general y española en concreto. En todas ellas la inmensa mayoría del publico irá a ciegas y el riesgo es más que evidente. Aquí Cienfuegos, su director, ha puesto sobre la mesa todo el valor del mundo y deseo fervientemente que acierte. Es un festival en este sentido repleto de francotiradores y busca claramente el perfil de Rotterdam o Locarno como referente. Está claro que Sevilla huye de los esquemas mas tradicionales como puede ser San Sebastián o Valladolid y se acerca al de Gijón aunque con la limitación de tener que proyectar cine europeo, nuevo cine europeo y los novísimos españoles que sin duda no tienen cabida en el de Málaga.

No obstante lo dicho, espero que no se alarmen los espectadores habituales que tienen material de sobra para no jugar a la ruleta rusa necesariamente. Una potente “Sección Oficial” donde hay para todos los gustos y con un cierto marchamo de películas, a priori, interesantes y sorprendentes, donde lo nuevo y lo conocido se alternan sabiamente. Para los espectadores que quieren jugar sobre seguro tienen la “Selección EFA” donde la calidad esta bastante contrastada y que de seguro no defraudara a nadie. Aquí tienen que refugiarse los espectadores mas conservadores y que no desean sorpresas innecesarias.

Dicho todo esto, un festival debería ser siempre polémico y plantearse una duda permanente sobre la narración cinematográfica y su futuro, la aventura de buscar otros mundos debería estar siempre presente, y en esta programación , nada autocomplaciente, lo esta a raudales. Auque lo que voy a decir no es políticamente correcto, en cierta forma es como confeccionar los carteles de San Isidro, donde no basta con poner a las figuras del momento sino la de darles oportunidad a aquellos que no suelen tenerla y en donde curiosamente siempre sale la sorpresa del año. Sevilla es un referente sólido y cada año lo es más, como lo demuestra el que el año próximo será la sede para la entrega de los premios anuales del cine europeo. El riesgo es siempre apasionante y necesario por lo que hay que apostar por aquellos que se atreven a ello.

Comentarios

Dejar un comentario

Tu eMail no será publicado

Debes usar estas HTML etiquetas y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>