El underground de la Expo92

Esconden las entrañas de las ciudades, sus secretos más bajunos. Escotillas que dan acceso al underground, son la frontera entre el cielo y el infierno. Remachan la urbe contra el alquitrán para que siempre sepa dónde están sus raíces, taponan arterias por las que corre la sangre urbana obstaculizada con el colesterol de los residuos y desechos.

Bajo ellas conviven las ratas y la fibra óptica, la oscuridad y el cableado que hace posible la luz. Las alcantarillas dicen mucho de las ciudades, más aún cuando hablan de una que fue levantada como una realidad efímera con la que asombrar al mundo y que ahora dormita bajo la apariencia de un parque tecnológico. Cubrieron el suelo más avanzado tecnológicamente del Sur de Europa y hoy, olvidadas, relucen con el brillo muerto de una modernidad decadente. Fueron las chapas en la solapa de asfalto de la Exposición Universal de Sevilla. Son las tapas de las alcantarillas de la Expo 92.

Comentarios

Dejar un comentario

Tu eMail no será publicado

Debes usar estas HTML etiquetas y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>