Una de héroes patrios, por favor

Cuando creíamos que el género de los superhéroes estaba demasiado trillado, va la industria cinematográfica española y nos sorprende con una nueva cinta basada en el universo de la superfuerza, la superinteligencia, la superflexibilidad y un par de “super” más. Lo bueno es que en España somos muy de hacer las cosas a nuestra manera, y nuestros héroes patrios son de los que no trabajan en fin de semana ni paran su descanso de mediodía para salvar a alguna ancianita en apuros. Vaya, que son como nosotros.

En los últimos años hemos sido sometidos a un bombardeo constante de historias que giran alrededor de hombres y mujeres con poderes extraordinarios que los convierten en los salvadores del mundo, día sí y día también. Todas ellas encuentran su origen en los cómics que en la segunda mitad del siglo pasado mantuvieron en vilo a cientos de miles de adolescentes (y no tan adolescentes) en todo el mundo. Superman, Batman, Spiderman, Ironman, Hulk, Wonder Woman, Capitán América, Catwoman o los Cuatro Fantásticos son el resultado de horas y horas frente a una hoja en blanco por parte de los dibujantes que los crearon. Ellos los concibieron y les otorgaron sus poderes, creando además una rivalidad que ha llegado hasta nuestros días: la de DC y Marvel. Pronto uno de estos superhéroes dio el salto a la gran pantalla cosechando un gran éxito en taquilla. Superman pasaba de las viñetas de los cómics al celuloide, pero su tiempo en pantalla no fue demasiado largo. El género se recuperó a principios de los 2000 con el estreno de la primera entrega de los X-Men. La saga se convirtió en un auténtico éxito, y fueron muchos los que quisieron participar de una u otra manera en la producción. Así, además de los sonados cameos de Stan Lee, también destacan los de otras personalidades famosas como la de la estrella del póker Daniel Negrean, a quien pudimos ver en X-Men orígenes: Lobezno. 

La buena acogida de los mutantes con poderes abrió la veda a un sinfín de producciones que echaron mano de las historietas de antaño para plasmarlas en la gran pantalla con un gran despliegue de efectos especiales. Las últimas en llegar a las salas de cine serán Venom y Aquaman. ¡Ah! Y Superlópez, claro, nuestro héroe más patrio.

El superhéroe mediocre que surgió en la década de los 70

A los más jóvenes no les sonará ni remotamente el personaje de Superlópez pero lo cierto es que fue todo un éxito a finales de los 70. Las manos que le dieron vida fueron las de Juan López, conocido popularmente como Jan, a petición de la editorial Euredit en 1973. Dos años más tarde, en 1975, la editorial acabaría traspasando el personaje a Bruguera pero no fue hasta 1978 cuando el personaje comenzó a ser conocido entre el público. Lo hizo, eso sí, de forma secundaria y apareciendo en algunos de los tebeos insignia de la editorial con historias cortas y sin conexión entre sí.

 

 

La naturaleza de este personaje era de lo más simple: se trataba de una parodia del Superman estadounidense a la española. Esto es, un hombre mediocre, llegado desde el planeta Chitón que en vez de salvar a la Tierra de los villanos la ponía más en peligro. En 1979 se dio un paso más en esta parodia, creando al Supergrupo, una mezcla entre los Vengadores, los X-Men y los Cuatro Fantásticos que contaba con la misma incompetencia que Superlópez. Sin embargo, esta sátira, que llegó a ser incluso denunciada por DC, lo que hizo que se modificase la S del logo y se prohibiese publicar los cómics en Francia y Bélgica, contaba con un trasfondo social que en ocasiones sacaba los colores de todos los españoles. Los temas que abordaba Jan en sus viñetas eran cuestiones de actualidad que afectaban al total de la población, pero que eran expuestos de tal manera que pudieran existir varias lecturas. De esta forma, los más pequeños encontrarían simplemente historias divertidas con las que pasar el rato, mientras que los más adultos verían un mensaje más elaborado. Así, por ejemplo, en La gran superproducción (1985) Jan abordó los entresijos de la industria cinematográfica, tan reluciente por fuera y con tantos problemas en su interior.

Dani Rovira, el Superlópez de carne y hueso

Después de las exitosas adaptaciones de Mortadelo y Filemón y de Zipi y Zape a la gran pantalla, los fans de las historias del tercer personaje más famoso de Bruguera clamaban por una película propia. El proyecto de llevar a este superhéroe de poca monta a las salas de cine ha sido de lo más accidentado, llegando a pasar por las manos de varios posibles directores, como José Mota o Álex de la Iglesia. Finalmente ha sido Javi Ruiz Caldera, quien se ha declarado en varias ocasiones como un fan absoluto del personaje creado por Jan, el que ha conseguido llevar a la gran pantalla la historia de este superhéroe llegado desde Chitón. No ha sido fácil, sobre todo teniendo en cuenta que el presupuesto para una película que emplea tantos efectos especiales es muy elevado. En total han sido 7,3 millones de euros los que han sido necesarios para trasladar a Superlópez desde las viñetas hasta el celuloide, de los cuales 1,4 han sido aportados por el ICAA. Estas cifras la convierten en la película española más cara de todo el 2017.

Este despliegue monetario no habría sido posible sin la participación de Telecinco Cinema. La cadena se aventuró a apadrinar el proyecto en el momento en que conoció a los guionistas de la cinta: Diego San José y Borja Cobeaga. Ambos ya habían trabajado para Telecinco en una de las producciones que más dinero ha recaudado en taquilla, Ocho apellidos vascos, por lo que la cadena no dudó ni un momento en que el nuevo trabajo de Caldera cosecharía el mismo éxito. Con el proyecto ya aceptado y el dinero sobre la mesa, solo quedaba encontrar al Superlópez perfecto, que no fue otro que el propio protagonista de Ocho apellidos vascos, Dani Rovira. El humorista fue desde el principio la primera opción para todo el equipo y es que, según ellos, Rovira cuenta con ese toque cómico necesario para una película de estas características pero también es capaz de representar al hombre más gris del planeta. Y además, parece que el “superbigote” también le sienta muy bien.

Junto al malagueño también estarán Alexandra Jiménez en el papel de Luisa Lanas, la Lois Lane a la española que lejos de caer rendida ante los encantos de Superlópez lo considera un auténtico fracaso, y Julián López como Jaime, el amigo receloso del superhéroe. Para el papel de villana a combatir, los guionistas tenían claro que querían a Maribel Verdú. La madrileña aceptó el reto siempre y cuando le dejaran llevar una peluca de rubio platino. Dicho y hecho, la Ágata que veremos en la gran pantalla es “superrubia” y derrocha estilo.

A todos ellos se les unen Pedro Casablanc y Gracia Olayo como el matrimonio López, los padres adoptivos de Superlópez, y Gonzalo de Castro y Mireia Portas como los padres biológicos del superhéroe.

La película llegará a las salas de todo el país el próximo 23 de noviembre con una mezcla de humor y acción que pretende cosechar un gran éxito, tanto de la crítica como del público. Habrá que esperar para comprobar si los superpoderes de Juan López también se dejan sentir en la recaudación.

 

 

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