¿Un Gañán en el 1 de Plaza Nueva?

Suena el tono dew drops de mi whatsapp. Es mediodía y el mes de abril está a punto de terminar. Con sorpresa leo el contenido del mensaje. ¿Cómo? Lo vuelvo a leer para comprobar que he leído realmente lo que creo haber leído. Así es. Primero: estupor. Segundo: pensar “esto no va en serio”. Tercero: pensar “¿y si va tan en serio que es alcalde?”. Cuarto: quiero hacerle esta entrevista... Así surgió la idea de entrevistar a nuestro pregonero heterodoxo de la Semana Santa de Sevilla 2019 en plena campaña electoral. Sí, sí, han leído bien, tan bien como yo leí aquel whatsapp de su jefe de prensa, porque Señor Gañán, Pablo Gañán, se presenta a las elecciones municipales del próximo 26 de mayo encabezando la candidatura de Contigo MÁS. Es, como él mismo se define, el homo novus de esta cita electoral, cuya única carta de presentación es el deseo de construir una ciudad mejor. Charlamos con Pablo Gañán, quien sabe si el más heterodoxo de los alcaldes que tendrá esta ciudad. Las urnas lo dirán…     

¿Qué hace falta para ser un buen alcalde de Sevilla?

Respetar a Sevilla sobre todas las cosas y a los sevillanos como a uno mismo. No vender el patrimonio al primero que llega, conservar los rasgos identitarios de nuestra ciudad y prestar atención a las necesidades más urgentes de aquellos sevillanos que lo tienen un poco más difícil en la vida. Para ser un buen alcalde no hace falta demasiado. Solo es una cuestión de principios y prioridades. Creemos que cada candidato ha demostrado, sobradamente, cuáles son sus prioridades y desde luego no son las personas que aquí vivimos.

Y tú ¿por qué quieres ser alcalde?

Porque ninguno de los candidatos actuales me representa. Y no es algo que me pase solo a mí sino a cientos de miles de sevillanos que no se identifican con ninguna de las propuestas políticas existentes que dejan fuera los verdaderos intereses de la ciudadanía. Nosotros vamos a lo importante: un modelo de ciudad bien definido para que el sevillano sea el verdadero protagonista de su ciudad, que no se sienta desplazado, y que pueda afirmar que vive en una ciudad estéticamente agradable, donde se pueda pasear, que no tenga marginado a ninguno de sus barrios y cuyos servicios públicos estén organizados.

¿Cómo te defines ideológicamente?

Sevillano, humanista y cristiano. Ahí está todo resumido: Sevilla es mi patria, las personas son mi pueblo y el cristianismo son mis principios y valores.

¿Y crees que es posible la acción de gobierno sobre valores religiosos, en este caso cristianos?

Esto es como si preguntamos a un socialista si es posible gobernar desde los valores del socialismo. La propuesta cristiana ha inspirado a la mayoría de las fuerzas políticas actuales, es la base de la contemporaneidad y se encuentra en los cimientos de la Unión Europea. No hay que tener miedo ni complejos. Nadie se queda fuera de nuestro proyecto. El número dos de nuestra lista -Eduardo Martos- es un agnóstico sin bautizar que tiene claro que los principios de la sociedad occidental provienen de la cultura judeocristiana. El problema del resto de partidos es que han olvidado de dónde vienen y cuáles son sus principios. Los socialistas y los comunistas se olvidaron de la misericordia en sus políticas y los conservadores han perdido la visión de futuro, adoptando una actitud arcaica frente a problemas novedosos. Después hay otras corrientes, como el feminismo de la tercera ola o el animalismo que carecen completamente del sentido común de las cosas. Fundamentar nuestra acción de gobierno sobre unos principios y valores sólidos clarifica de dónde venimos y a dónde vamos: combatir la desigualdad, crear redes de capital social más sólidas, inocular la defensa de la dignidad de la vida, gobernar desde subsidiariedad y buscar el bien común. Con eso se resuelven muchos problemas. No somos marxistas, de Groucho, digo.

¿Tus referentes en política?

Siempre he sido bastante ácrata. Mis referentes son las personas que durante la historia se han entregado a servir a los demás sin ninguna ansia de poder. En esa línea me gusta mucho el actual presidente portugués, Rebelo de Sousa; el que fuera alcalde de La Coruña, el socialista Francisco Vázquez; o quien fuera ministro del Interior, el popular Jaime Mayor Oreja. Lo que tienen en común todos ellos es que, por encima de sus ideologías, han sido gobernantes cercanos a las personas y con firmes principios cristianos.

Cartel electoral de Contigo MÁS.

Pablo Gañán encabeza la candidatura de Contigo MÁS, ¿quiénes están detrás de este proyecto?

Detrás de Contigo MÁS Sevilla están miles de sevillanos, aunque ellos todavía no lo sepan. Representamos a la mayoría de los ciudadanos hartos de que los gobiernen marcas políticas nacionales para sus intereses partidistas en lugar de personas totalmente ajenas a las ideologías y al politiqueo, como nosotros, a quienes sólo nos interesa Sevilla y los problemas reales de sus vecinos.

¿Qué nos ofrece la candidatura de Contigo MÁS?

Ofrece lo que ninguna otra candidatura: un modelo de ciudad concreto, similar a los modelos de las grandes capitales europeas, en el que caben todos los sevillanos, en el que ningún barrio se queda atrás, sustentado sobre unos principios y valores muy sólidos. Por supuesto, un modelo de ciudad donde el turismo invasor no es el único motor económico y donde la cultura y la regeneración urbana tienen un peso importante.

Como candidato, ¿cuáles son los principales problemas que consideras que actualmente tiene la ciudad?

La ausencia total de modelo de ciudad: no existe un proyecto de visión a largo plazo sino un conjunto de propuestas carentes de coherencia. La situación de los cinco barrios más pobres de España. Las dificultades de movilidad y la consecuente segregación urbana. La gentrificación producida por el gobierno de Espadas y el inversor invasor que nos expolia. El mal funcionamiento de servicios públicos, como la limpieza y la seguridad. La ausencia total sobre la protección del patrimonio. La falta de regulación de un turismo invasor. Y la más que necesaria planificación estética y medioambiental para una ciudad más habitable e inclusiva. Como mal crónico, el desempleo.

Defíneme brevemente el programa político con que te presentas a las municipales. 

El programa de Contigo MÁS Sevilla propone un modelo de ciudad donde la persona ocupa el espacio principal y desarrolla a través de un conjunto de propuestas que se centran en gobernar para el Bien Común de los sevillanos. Ese modelo de ciudad es el de ciudad policéntrica, ampliamente desarrollado en capitales europeas de primer nivel, y el conjunto de propuestas se agrupan en implementar un nuevo modelo de gobernanza local, la reordenación de servicios públicos, la regulación del turismo, situar a la cultura como motor económico e introducir los principios de la ecología urbana.

¿Entiendes que haya causado estupor tu candidatura?

Claro que lo entiendo. Soy el primero que se pregunta aquello de “qué hace un tipo como yo en un sitio como éste”. Pero la política exige compromiso. Quejarse en la barra del bar está bien, incluso por Twitter es divertido. Pero las cosas se cambian en el Salón Colón y en las Juntas de Gobierno semanales. Soy un músico licenciado en Derecho, que ha vivido en Miami y La Habana, que ha recorrido gran parte del mundo. Hablo inglés y algún que otro idioma. El estupor se pasa cuando se conoce a la persona detrás del personaje.

¿Ya has notado alguna reticencia hacia ti por ser un advenedizo?

Como le dijo Quinto Tulio Cicerón a su hermano Marco cuando aspiraba al consulado de Roma, soy el homo novus de esta película. Me toca jugar el papel del nuevo de la clase y eso se traduce, inicialmente, en una mezcla de ignorancia y guasa sevillana. Algunos no terminan de creerse que vamos en serio y cuando han visto nuestro programa se han preocupado. Nadie de esta candidatura tiene pedigrí político. Venimos de nuestras casas, de nuestros trabajos y a ellos volveremos. La política siempre es pasajera.

¿A qué poderes tienes miedo en caso de acceder al gobierno de la ciudad?

No hay que tenerle miedo a nada ni a nadie. Respeto y consideración, mucho. A los empresarios, a los inversores locales y extranjeros, a las familias que hacen de Sevilla un lugar mejor. Pero con una sana distancia. A mí me eligen los sevillanos, los votantes, y es a ellos a quienes debo dar cuentas al final de un mandato. Todos los agentes de la sociedad civil encontrarán en mí un colaborador sincero, que tiene como prioridad defender los intereses de la ciudadanía por encima de cualquier cosa. Es algo que te puedes permitir cuando, políticamente, no le debes nada a nadie. 

Pablo Gañán durante la presentación de su candidatura a la alcaldía de Sevilla.

Hablemos de posibles pactos tras el 26-M. Supongamos que tu formación fuera la llave para formar gobierno, ¿estableces alguna línea roja a la hora de pactar?

Muy oportuna esta pregunta. Tenemos muy claro que, en ningún caso, pactaríamos con fuerzas políticas que se alejen de la moderación que exige el tiempo que nos ha tocado vivir. Hay que acabar con la bravuconada, con la provocación y con la falta de respeto. Somos adversarios, no enemigos. Por otro lado, hay tres asuntos de urgente necesidad: actuar sobre los barrios más pobres de España, que están aquí en Sevilla; establecer un plan ordenado para el turismo; y activar una protección especial para nuestro patrimonio. Con respecto al resto de asuntos, podríamos entendernos a lo largo del mandato.

Un tema clave para la ciudad, el turismo: ¿es una amenaza o una oportunidad?

El turismo siempre ha sido un sector estratégico de nuestro municipio sin necesidad de este salto hacia la invasión que se ha dado en los últimos cinco años, en el que la mayoría de los negocios turísticos han pasado al capital extranjero. Esto constituye un expolio en toda regla, donde los beneficios no se quedan en Sevilla ni le llega al ciudadano. Buena cuenta de ello dan las cifras de desempleo y la renta per cápita, que actualmente son similares al momento anterior del turismo de masas. No queremos que Sevilla sea Venecia, ni deseamos que se pongan en peligro los principales rasgos nuestra identidad social que nos hacen únicos en el mundo. Hay que apostar por un modelo glocal: Sevilla para el mundo y para sí misma. Recibir al visitante haciéndole saber que viene a nuestra casa, que se enamore de ella porque está viva; y no a un parque temático impersonal y sin alma.

¿Sevilla tiene futuro más allá del turismo?

No me cabe duda. Hay dos territorios poco explorados: la innovación tecnológica que se produce en pequeñas empresas pero muy potentes, como es el caso de Wuolah, y el impulso de la innovación cultural, a través de nuevas redes de creación y experimentación cultural. Un buen ejemplo de ello es LAB Sevilla, que ha alcanzado acuerdos con Google Spain. Ahí vive la heterodoxia: en que los chicharrones están igual de buenos cuando trabajas con un Mac. El futuro de Sevilla sigue vivo en el ardor de su rasgo histórico por excelencia: el ingenio y la capacidad de adaptarse a las nuevas realidades. Las instituciones deben liderar estos procesos.

¿Qué opinas de la gentrificación del centro y de los barrios históricos?

Los procesos de gentrificación que expulsan al residente nativo son triplemente malos para cualquier ciudad: generan desarraigo en la población, cercenan la identidad cultural de los territorios y no producen singularidad sino que favorecen la uniformidad. Frente a este modelo, que primero aplicaron los socialistas en la Alameda y el barrio de la Feria y San Luis, quizá sea más positivo un modelo de regeneración urbana que trabaje codo con codo con la sociedad civil local, conociendo y comprendiendo sus dinámicas sociales, protegiéndolas. La gentrificación es la vía rápida para arreglar los problemas de un territorio. Y es cierto, se arreglan los problemas del territorio pero permanecen los problemas de las personas.

Bazar Victoria, comercio tradicional ya desaparecido.

¿Cómo defenderás el comercio tradicional frente al fenómeno de las franquicias?

Lo principal para defender el comercio tradicional es reconociéndolo como valor añadido de la ciudad. Contar su historia, incluirlos dentro de un sello de calidad y establecer convenios con ellos para modernizarlos. Por otro lado, protegiendo su estética. No se puede permitir el destrozo del patrimonio comercial, de diseño y escaparates, que forman parte del paisaje urbano y de la memoria de los sevillanos. Hay espacio para las franquicias, sin duda, pero respetando el lugar en el que desean ubicarse.

¿Qué harás con los apartamentos turísticos si gobiernas?

Impulsar una ordenanza que los limite para que para que no se produzca un vaciamiento demográfico en el casco histórico. Por supuesto perseguir a los apartamentos ilegales con la colaboración de las empresas digitales que los promocionan, buscando la calidad y la excelencia, y declarar zonas saturadas de apartamentos turísticos. Para sacar adelante estas iniciativas sería bueno que todas las fuerzas políticas del Ayuntamiento alcanzáramos un consenso. No es cosas de uno solo.

Hablemos de vivienda en Sevilla, un tema que afecta a muchos ciudadanos. 

La vivienda es una paradoja en Sevilla. Frente a los miles de demandantes, existe el doble de viviendas vacías. Y frente a espacios urbanos no consolidados, se continúa la expansión urbanística en la periferia más lejana, como Hacienda del Rosario o Palmas Altas. Eso tiene un nombre: se llama especulación y la han llevado a cabo tanto socialistas como conservadores. En materia de vivienda es necesario marcar tres líneas: establecer el precio tasado del alquiler según un conjunto de variables y bonificando a los propietarios que se acojan a este sistema; consolidar la trama urbana, desplazando a la periferia los polígonos industriales y liberando suelo para la edificación de vivienda pública y privada; y actuar sobre el modelo de vivienda social del franquismo, que actualmente es infravivienda, como son los modelos de San Jerónimo, Torreblanca y Tres Barrios. Hay que acabar con el chabolismo vertical. Nadie puede vivir en 42 metros y medio.

La especulación inmobiliaria en la ciudad es muy agresiva, ¿qué piensas hacer para controlarla?

La especulación, de cualquier tipo, es uno de los grandes males de nuestro tiempo. Sobre todo si se hace con cosas importantes como la vivienda. La primera acción en esta materia es consolidar la trama urbana y no permitir la expansión de la ciudad a periferias inaccesibles que, además, fomentan el uso del vehículo privado. Lo segundo, aumentar el parque público de viviendas. Que la vivienda pública no se asocie a la mala calidad o a la marginalidad. La vivienda pública debería ser distintivo de calidad como lo debe ser la enseñanza y la sanidad. Por último, controlar al detalle los proyectos de inversión privada: que el precio del producto este ajustado a la calidad de la oferta.

Cualquier programa electoral que se precie ofrece medidas para dinamizar la economía, ¿cuáles son las tuyas?

Dinamizar la economía es un eufemismo político de crear más puestos de trabajo, lo que significa crear más empresas, lo que implica mayores inversiones y esto requiere facilidades por parte de la Administración Pública. Pero facilidades no puede ser sinónimo de precariedad laboral ni expolio patrimonial. Facilitar es tender puentes entre sectores al alza y mercado de trabajo, es poner recursos a disposición de los inversores para que generen valor añadido en la ciudad, es mejorar la empleabilidad de los parados. La economía de Sevilla se potencia mimando a quienes impulsan cualquier tipo de negocio y estando al servicio de la ciudadanía para cubrir sus necesidades.

Entonces ¿cuáles son las medidas que propones para generar empleo en Sevilla?

A pesar de que un Ayuntamiento tiene escasas competencias en materia de empleo, se pueden sacar adelante muchas iniciativas: aumentar la contratación pública para mejorar la calidad de los servicios, crear servicios asociados a territorios con una alta tasa de desempleo y que sean sus vecinos quienes ocupen esos puestos de trabajo, atraer la inversión privada en sectores estratégicos como la cultura, el patrimonio, la investigación y la industria, crear centros formativos asociados a convenios de inserción laboral relacionados con la nueva empleabilidad (tecnologías, sector servicios, turismo, etc.). Y, sin duda, facilitando el emprendimiento. ¿Cómo se hace esto? Reduciendo los trámites administrativos, ampliando la concesión de licencias, bonificando las tasas municipales a negocios de nueva creación, fomentar el teletrabajo, crear más espacios de innovación empresarial y ayudando a regularizar el empleo sumergido y precario. La cuestión no está en sancionar sino en ayudar, orientar y redirigir.

¿Por qué Sevilla pierde cada vez más industria?

Sevilla pierde industria por la simple razón de que sus gobernantes han puesto todos sus huevos en la cesta del turismo. Para ganar en industria es necesario actuar sobre el Guadalquivir y su dragado, concluir la SE-40 y modernizar los polígonos industriales, sacándolos de las áreas urbanas consolidadas y situándolos en mejores instalaciones en la periferia, con mejores prestaciones. Muchas de estas acciones dependen de la Junta de Andalucía o del Gobierno de España. El tejido industrial se recupera haciendo relaciones públicas: convenciendo a los inversores industriales de que Sevilla es un foco oportuno para la producción, distribución y comercialización de productos. Facilitar más la llegada de industria consolidada en lugar de tantos equipamientos turísticos que se nutren de mano de obra no cualificada y con contratos precarios. Sería muy interesante convertir Tablada en un área industrial por su cercanía al puerto y a las principales vías terrestres y convertir en espacios verdes las áreas liberadas dentro de la ciudad. De nuevo, es una cuestión de prioridades.

Cuéntame cuáles son las medidas sociales de Contigo MÁS. 

La primera de ellas, establecer un modelo de gobernanza territorial más próximo a la ciudadanía: más distritos, más pequeños, con más competencias, gestionados de manera gerencial y con presupuesto propio. Esta medida permite conectar con más eficiencia los problemas de las personas con la administración. La segunda medida es estudiar el PGOU para consolidar la trama urbana creando vivienda accesible para que los sevillanos se queden a vivir en su ciudad. La vivienda es un bien de primera necesidad. No se puede frivolizar con esto. En tercer lugar, impulsar medidas especiales para apoyar a las familias en situación de pobreza: un paquete de iniciativas que fomenten la segunda oportunidad desde el Ayuntamiento. Por último, crear distritos especiales para Torreblanca, Los Pajaritos, Polígono Sur y Zona Norte. Profesionales que sienten las bases para transformar realmente la realidad de esas áreas urbanas. Es una vergüenza para todos tener a nuestros vecinos viviendo en una situación infrahumana. Como dijo el papa Francisco, no podemos olvidarnos de llorar. El alcalde de Sevilla debería estar más preocupado por esos barrios que en acudir a la presentación de un nuevo hotel. Cuestión de perspectiva y de principios.

Acto de presentación de la candidatura en el Prado de San Sebastián.

¿Tus proyectos en el área de cultura? 

Estamos convencidos de que la cultura debe ser otro de los motores económicos de nuestra ciudad. Málaga ya nos ha superado y Bilbao o San Sebastián están muy por delante de nosotros. Sevilla no puede quedarse atrás. Lo principal es implementar una visión más amplia de la cultura: cine, teatro, música, ópera, diseño, pintura, literatura, etc. Cualquier iniciativa privada debe ser acogida con respeto y orientada hacia la rentabilidad y el valor añadido. Al mismo tiempo, hay que implantar una visión que proteja la cultura propia: impulsar el mudéjar y el regionalismo como estilos arquitectónicos propios e innovadores de su tiempo, poner en un lugar preferente a nuestros literatos locales y crear un museo de la pintura sevillana. Tenemos una escuela envidiable. Hay que retomar las relaciones con las Academias y ayudarlas a impulsar la actividad cultural. Es necesario orientar la ciudad hacia la cultura, creando espacios propios, usándola como instrumentos para la regeneración urbana o creando una señalética que lleve a los ciudadanos hasta esos puntos culturales. Estamos obligados a crear museos locales, como el museo de la historia naval de Sevilla, el museo de la aviación y la aeronáutica, el museo de la concordia democrática o exponer adecuadamente la colección de carteles de Fiestas de Primavera. Con respecto a los museos de la Plaza de América, hay que alcanzar acuerdos que permitan su renovación y mejora. Es necesario, también, entender el patrimonio religioso como un elemento cultural de primer nivel. Todo lo relacionado con las artesanías religiosas, la protección de los conventos, las iglesias, etc. necesita de un plan propio que doten a Sevilla de mayor contenido.

¿Cómo afrontarás los retos medioambientales que se le presentan a Sevilla?

Los retos medioambientales de Sevilla provienen de tres asuntos principales: el problema de movilidad de los sevillanos provocado por un modelo de ciudad monocentral y la falta de espacios verdes amplios en el seno de la trama urbana consolidada. Nuestro modelo de ciudad policéntrica resuelve este problema y proyecta una ciudad más sostenible. Si en lugar de tener un solo núcleo central, la ciudad se ordenara en torno a varios núcleos separados por distancias inferiores a los 1500 metros entre ellos, dispondríamos de un conjunto de núcleos completamente dotados de servicios y equipamientos, espacios verdes amplios y grandes arterias rediseñadas que conectasen estos núcleos. Vías como la Avenida de Andalucía, la Ronda del Tamarguillo, Pío XII o Torneo nos dan una visión de cómo la periferia se conecta con el núcleo central mediante rectas desoladoras. La ciudad sostenible supone una actuación sobre la consolidación de la trama urbana, la creación de nuevos núcleos y el rediseño de avenidas para convertirlas en espacios vivos, habitables. Va siendo hora de plantearse grandes proyectos, como el soterramiento del Paseo de Colón, o la introducción del tranvía ligero en el casco histórico para limitar el acceso del tráfico al centro.

¿A favor de bajar los impuestos?

Pregunta trampa. Lo popular sería decir que vamos a bajar los impuestos, pero esto supondría perder servicios públicos y reducir la calidad de otros. Sin embargo, bien estudiada la cuestión fiscal a nivel municipal, nuestra propuesta es una bajada de impuestos para quienes crean empleo estable y de calidad, bajada del IBI para familias en precario y familias numerosas, y creación de nuevos impuestos, como la tasa turística o una gravamen especial para los residentes de larga duración no empadronados. También habría que crear un impuesto local para quienes obtienen beneficios mediante el alquiler turístico, puesto que los residentes temporales también hacen uso de los servicios públicos. A todos nos encanta Sevilla pero, ¿quién mantiene todo esto? Hay que gobernar sin complejos y sin demagogia. Los impuestos son necesarios para sostener el bienestar de los sevillanos.

¿A favor de cambiar el nomenclátor de las calles con nombres relacionados con las cofradías?

Éste es un tema sensible que afecta a los sentimientos de las personas. Nuestra posición es que hay que atender a las peticiones de colectivos numerosos que fundamenten sus reivindicaciones pero sin que esto suponga un menoscabo hacia otras figuras históricas que merecen el reconocimiento de la ciudad. No se puede desvestir a un santo para vestir a otro.

¿A favor del traslado de la Feria a otro emplazamiento?

La pregunta adecuada es si la Capital del Sur de Europa puede permitirse el lujo de tener un terreno muerto todo el año, próximo a la ribera del Guadalquivir y en el seno de la trama urbana. Sevilla va cambiando, y una ciudad que no da respuestas a sus cambios está expuesta a morir. La Feria forma parte de nuestra identidad local y universal, por eso hay que tratarla con mimo en todo lo que afecta a ella. Su traslado y su rediseño no están en nuestra agenda urgente porque necesita de consensos técnicos y ciudadanos. No queremos hacer demagogia con este tipo de asuntos.

El eterno debate: tradición vs. modernidad.

¿A favor de la tradición o de la modernización para la ciudad?

Desterrar la tradición es de ignorantes; olvidar la modernización es de idiotas. Debemos proteger y potenciar nuestras tradiciones verdaderas, la que distinguen nuestra identidad local como comunidad. Y debemos crear un plan que ponga a Sevilla en el futuro de sí misma. Tradición y modernidad son compatibles y necesarias. Frente a la secularización y la homogeneidad que prometía la modernidad, la sociedad ha respondido con el aumento de la sacralización de asuntos banales y la creación de nuevas identidades. Por esto, la modernidad nunca puede constituirse como una amenaza contra la tradición ni la tradición debe lastrar el avance de la sociedad.

¿Crees conocer Sevilla para ser su alcalde, incluidos los barrios más alejados del centro?

Que un candidato conozca su ciudad es requisito indispensable. La semana pasada saludaba a un viejo amigo en la calle Estornino y por la tarde nos reuníamos con el presidente de ADEPA, Joaquín Egea, en el Colegio Buen Pastor. Conozco desde la calle Boquerón a la calle Caldereros; desde Abedul a la barriada del Carmen. Ser cofrade es una ventaja: que los ‘pasos’ te llevan a muchos sitios de Sevilla. Me pregunto si todos los candidatos conocen por igual las realidades de cada una de esas zonas.

¿Y te conocen en los barrios periféricos de la ciudad?

Es probable que muchas personas no me conozcan. Tampoco esto es una candidatura personalista. Yo aporto, como uno más, mi valor añadido a un proyecto llamado Contigo MÁS Sevilla. No tengo pretensiones de que me conozcan a mí sino a nuestros principios, nuestros valores y nuestras propuestas. Con respecto a los barrios periféricos, habría que distinguir entre dos periferias: la primera, que comienza en la Ronda del Tamarguillo y la segunda, que comienza a partir de la SE-30. Cada una de estas periferias necesita de actuaciones diferentes pero todas muy similares: integración en el modelo de ciudad, mejorar las conexiones, aumentar las zonas verdes, regeneración social, empleabilidad, impulso cultural. Quizá, lo malo de Sevilla, es que las carencias de los diferentes territorios son muy similares porque se ha puesto demasiado empeño en el núcleo central, olvidando las periferias.

¿Crees que tu candidatura podría perjudicar tu carrera artística?

Todo lo contrario. Debe ser un ejemplo de compromiso. A la política estamos llamados todos los ciudadanos, desde la militancia electoral, el asociacionismo, la movilización o la retórica. A mí me gusta más la pragmática. Los sevillanos deberíamos dejar de ponernos de perfil y posicionarnos frente a los retos de nuestra ciudad, de manera plural y abierta. No asumir compromisos políticos es rehusar del derecho de ciudadanía. Seamos ciudadanos comprometidos.

Pablo Gañán ha sido el pregonero heterodoxo de la Semana Santa 2019.

Contigo MÁS y Pablo Gañán ¿han llegado para quedarse en política?

Contigo MÁS Sevilla ha llegado para quedarse, sin duda. En mi caso, asumo este compromiso en este momento y, una vez pasadas las elecciones, habrá que hablar sobre el futuro. Vamos a por el primer asalto. Nadie debería llegar a la política para quedarse. Hay concejales en el Ayuntamiento que llevan más de veinte años. ¿Esos son los que van a afrontar las transformaciones que Sevilla necesita?

Si llegas a ser alcalde, ¿cuál sería tu primera medida de gobierno?

Primero, vamos a hacer una campaña digna, a la altura de los sevillanos. Si tuviera la responsabilidad de ser alcalde de Sevilla, la primera medida sería reorganizar la ciudad para aplicar una gobernanza más efectiva, más próxima al ciudadano y convocar un concurso público para la elección de los directivos generales de cada una de las áreas de gobierno. Hay que poner la gestión técnica en manos de profesionales con experiencia. Ya está bien de colocar a los afiliados de carnet en la gestión de los asuntos importantes. Con las cosas de comer no se juega.

Acabas de ser el pregonero heterodoxo de la Semana Santa, ¿serías el primer alcalde heterodoxo de Sevilla?

Es que Sevilla necesita un alcalde heterodoxo porque ella misma es heterodoxa. Hay que terminar con esa pose impostada de político serio de raya diplomática que viste vaqueros cuando visita la periferia. Felipe González cuidaba bonsáis y Aznar hablaba catalán en la intimidad. Yo hago música, me gustan las cofradías y el rock and roll. Solo soy un sevillano preocupado por mi ciudad que quiere hacer cosas diferentes para construir una ciudad mejor. Creo que soy el candidato que más se parece a los sevillanos.

Para finalizar, ¿qué le dirías a los ciudadanos?

Animaría a todos los sevillanos a conocer el proyecto de Contigo MÁS Sevilla. Porque somos de los tuyos, somos todo lo que tanto has deseado en tus reuniones, en las barras de los bares que por fin llega como propuesta política. Somos el hartazgo de la mayoría de sevillanos hecha partido para darle forma y conseguir, de una vez, que Sevilla despierte de su letargo. Contigo MÁS Sevilla pone a los ciudadanos por encima del circo político y de las luchas ideológicas porque somos más humanismo y menos política. Contigo, somos MÁS Sevilla.

Gracias y suerte, Pablo. 

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