Ritos y tópicos

Primavera, tiempo de ritos y de tópicos; Semana Santa, Feria y Toros. Se puede decir sin la menor duda que Sevilla vive por y para esta estación del calendario. Todo el año esta ciudad gira alrededor de lo que se avecina, de una forma sin duda alguna excesiva.

No hace tanto tiempo, apenas unas décadas, la ciudad tenía un calendario sentimental en el que marcaba con absoluta certeza aquello que se avecinaba. Ya nada es así, ahora todo el año gira alrededor del monotema de los ritos primaverales, más concretamente de la Semana Santa, convirtiéndose en algo cansino y de camino desnaturalizando el rito en sí mismo.

Con independencia de lo que digan los diccionarios más importantes de la lengua española, la palabra rito incluye para mí un protocolo interior que intenta regularizar aquellas costumbres y sentimientos en orden a darle un mayor significado y coherencia. Al desaparecer esta componente interna y al generalizarlo de forma desproporcionada, termina agotando su significado esencial. Aquello que tenía una carga muy fuerte sentimental termina por convertirse en un mero espectáculo carente de sentido.

Lo que era excepcional se convierte en habitual y ordinario. La Semana Santa, rito por antonomasia en Sevilla, ha perdido ya casi todas sus claves. Era algo interno que se exteriorizaba en algunos momentos puntuales, algo que hundía sus raíces en creencias profundas o en hábitos centenarios, ahora es un continuo agotador en que solo conservan algunas formas de lo que antes era. La multiplicación de actos, la desproporcionalidad de los mismos, su falta de contenido, ha terminado convirtiendo el rito en un tópico más. Antes, el viajero se asombraba de la autenticidad de lo que contemplaba, ahora admira el espectáculo pirotécnico que se monta a su alrededor, vacío de alma y contenido.

Es cierto que los tiempos cambian pero esta desmitificación de lo esencial está terminando por convertirlo todo en un gigantesco tópico donde todo carece de sentido. El sevillano ha terminado por asumir su papel de extra de un espectáculo del que antes era su único y principal personaje. Las naturales dimensiones del rito hace años que se han desbordado hasta límites grotescos e inasumibles. La Semana Santa actual es un remedo de las sensaciones de antaño, del significado auténtico que antes poseía.

El cambio de la estructura social de la Feria e incluso de sus horarios, terminarán por afectar también su sentido último. Aquí, a diferencia de la Semana Santa, la celebración de la primavera sigue siendo fiel a sus principios pero sus contenidos se modifican casi imperceptiblemente, para suerte del evento aquí la estacionalidad se sigue imponiendo, aunque quizás se falseen sus orígenes. La Feria siempre ha sido puro espectáculo, es casi una sublimación del tópico, y eso gusta. Es casi la marca de la casa y no solo de Sevilla sino de toda Andalucía, aunque cada ciudad tiene su estilo propio. No obstante, al contrario de lo que ocurre con la Semana Santa, se está convirtiendo cada vez más en una festividad local con márgenes muy precisos y exclusivo.

La pureza del rito se conserva, quizás, solo en la fiesta de los toros. A pesar de sus manipulaciones y de los intereses que mueve, sigue siendo un rito de vida-muerte real, primitivo y hermoso, a pesar de las comprensibles críticas de aquellos que nunca han conocido la vida rural y viven absorbidos en una sociedad industrializada y urbana, donde carece de sentido un mundo de valores ya desaparecidos. Los toros, su verdad, son de difícil integración en un mundo que se sabe virtual. La esencialidad de la tauromaquia no tiene cabida en nuestra sociedad, porque la falsedad no cabe en ella. Los toros desgraciadamente, por más que se empeñen, jamás serán un tópico, aunque sus símbolos lo sean, como jamás será solo un espectáculo. Tiempo de ritos y de tópicos, primavera en Sevilla.

Comentarios

Dejar un comentario

Tu eMail no será publicado

Debes usar estas HTML etiquetas y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>