Las tildes de rebeldía

Simbolizan el poder y la autoridad. También la sumisión y el acatamiento. Concebidas para la uniformidad, exterminadoras de la unicidad, ex libris de la biblioteca del gregarismo. Tapones que sellan en serie las cabezas para evitar fugas de las burbujas de la creatividad. Sin embargo, en cualquier esclavitud está la larva de la libertad, en toda cadena hay una rotura latente; y lo que fue impuesto como yugo torna en crisálida, de la que algunos individuos emergen libres y únicos. Ya sea para defender la dignidad del trabajo duro en el campo y el muelle o para reivindicar la sexualidad de su cuerpo en el Cuerpo; sea para escaparse del pelotón en busca de la meta en solitario, para decir que tampoco fue para tanto o para tatuar la ciudad a golpe de skate. Lástima que el sistema sea más astuto que estas cabezas ácratas y convierta un símbolo de la rebeldía personal en un soporte servil de la propaganda del poder. Por eso, el de la gorra, que corra… y huya mientras pueda. 
Comentarios

Dejar un comentario

Tu eMail no será publicado

Debes usar estas HTML etiquetas y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>