La ciencia puede ayudarle a ser un experto ‘runners’

Autor: Laura Montes
Correr bien no es tan fácil como parece. A simple vista puede serlo pero para practicar este deporte correctamente se necesita de una preparación física y, sobre todo, de unos movimientos corporales adecuados que eviten que el entrenamiento acabe en una lesión. Ahora, la ciencia puede ayudarnos a detectar y corregir esos fallos gracias a investigaciones como las que desarrolla el profesor de biomecánica deportiva de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Pablo Floría, quien desde hace varios años está al frente de este proyecto que pone el I+D al servicio de los corredores amateurs.

Bastan apenas diez minutos de carrera continua en una cinta para que Pablo Floría pueda detectar a través de un ordenador los movimientos corporales del corredor. Se sirve de una tecnología de alta precisión y de los conocimientos que ha ido adquiriendo a lo largo de toda su carrera profesional como investigador en la biomecánica deportiva para ayudar ahora a que los corredores aficionados, los llamados runners por su denominación en inglés, lleguen siempre en condiciones óptimas a la línea de meta.

En los últimos años, este fenómeno runner ha invadido las ciudades, donde se han multiplicado por doquier las carreras populares, las nocturnas o los maratones que no paran de sumar récords de participación. Parece bastante obvio que el running está de moda. Primero porque se trata de un deporte barato en el que no se necesitan muchos artilugios para practicarlo -más allá de unas zapatillas adecuadas- y, segundo, porque su ejercicio moderado y constante a lo largo del tiempo aporta grandes beneficios para nuestra salud.

Sin embargo, pese a su inofensiva apariencia, correr resulta ser uno de los deportes más lesivos que existen. La naturaleza repetitiva del running, con unos 1.000 pasos por kilómetro soportando de tres a cinco veces el peso corporal en cada zancada, hace que cada año se lesionen entre el 40 y el 70 por ciento de los corredores. Aun así, hay ya un remedio bastante efectivo para que estas cifras disminuyan considerablemente.

La clave está en la ciencia. El profesor de biomecánica deportiva de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, Pablo Floría, dedica parte de su tiempo a hacer más fácil la vida de los amantes del running desde que, en 2015, decidió poner en marcha un servicio de I+D que permite analizar y detectar los fallos que cometen los corredores amateurs y que pueden acabar provocando graves lesiones.

“Cuando te lesionas es, básicamente, porque sobrecargas más de lo normal un tejido o estructura muscular y el motivo puede ser un movimiento anómalo”, explica este profesor con más de 15 años de investigación y dedicación a la biomecánica de carrera y asociado a las prestigiosas International Society of Biomechanics in Sports y la Sociedad Ibérica de Biomecánica.

Este servicio a disposición de los runners nació a través de la Oficina de Transferencias de Resultados de Investigación (OTRI) de la Olavide, un espacio impulsado por esta institución académica en el que tienen cabida numerosos proyectos de innovación y desarrollo de diferentes ámbitos del conocimiento. “Creo que para entender la lesión de un corredor tienes que conocer las causas, y la causa es el propio movimiento”, afirma este profesor, un apasionado de las carreras deportivas y de la ciencia que estudia el movimiento.

En uno de los espacios del Centro de Investigación en Rendimiento Físico y Deportivo de la UPO, Floría desarrolla sus investigaciones en I+D y pone a disposición de la masa de corredores habituales un servicio que, hasta ahora, estaba reservado a los atletas de élite y los laboratorios de grandes multinacionales del deporte. El perfil de quienes acuden a este servicio de la OTRI son runners de unos 40 años, que en su juventud hacían mucho deporte y que ahora han retomado el ejercicio después de una etapa sin practicarlo. “En ocasiones han pasado del sofá a intentar correr un maratón en menos de un año”, señala Floría.

Modelo en 3D

Para realizar su diagnóstico, el profesor elabora un estudio personalizado que va desde una entrevista personal y el análisis detallado de los hábitos del corredor en sus entrenamientos hasta una prueba biomecánica en 3D, gracias a un sistema tecnológico integrado por cinco cámaras de captación de movimiento de última generación y una serie de marcadores reflectantes repartidos por el cuerpo del runner; en tobillos, rodillas, cadera y pelvis.

El mecanismo -el mismo que se utiliza en la industria del cine y los videojuegos o con los atletas de élite- permite extrapolar los patrones de movimiento para luego compararlos con otros modelos de una base de datos, compartida con otras universidades e instituciones de todo el mundo, en la que hay registrados unos 5.000 perfiles diferentes. A partir de ahí, se detectan los movimientos atípicos o excesivos que pueden acarrear la dolencia.

 

“Al correr mueves los brazos, el tronco, las caderas, los tobillos, las rodillas, los pies… por eso para entender una lesión tienes que entender el movimiento completo”, señala. Ante tanta precisión, la duda resulta evidente… ¿de verdad es tan difícil saber correr? “No soy partidario de que haya una única forma de correr bien porque, ¿qué es correr bien? Pues simplemente aquello que te permite no lesionarte y para cada persona es diferente”, aclara Floría, un hombre enamorado del movimiento, que no puede evitar fijarse en la forma de andar o de correr que tienen las personas cuando pasean por la calle. “Será deformación profesional”, bromea.

A menudo el error de base está en el sobreesfuerzo al que sometemos nuestro cuerpo sin que, en la mayoría de las ocasiones, seamos conscientes de ello. “Con el running fortaleces el sistema cardiovascular y también el músculo esquelético. El primero se desarrolla y mejora mucho antes que el segundo, por eso puedes tener la sensación de que estás mejor porque aguantas la carrera y no te ahogas pero tu nivel de músculo esquelético no está lo suficientemente preparado y te lesionas”, describe el investigador.

El fin no es otro que evitar lesiones y eliminar las debilidades que limitan el potencial de los runners porque, nunca mejor dicho, mejorar nuestra marca personal tiene su ciencia.

Comentarios

Dejar un comentario

Tu eMail no será publicado

Debes usar estas HTML etiquetas y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>