El inexistente

El hijo del ferroviario sueña con trenes que se adentran en un mar

vigilado por sirenas de piel blanca

como el humo de los pañuelos de despedida

cuando arden de frío en la mano de quien se queda.

 

La hija del trapecista sueña con los abismos

musicales del aire.

 

La hija de la costurera sueña con trajes voladores

que parecen pájaros de un paraíso con olor

a seda recién planchada.

 

El hijo del mago sueña con palomas muertas

dentro de un sombrero de copa que tiene la textura

de la tinta de los recordatorios fúnebres.

 

El hijo del hombre que busca trabajo

y acaba siempre en el mismo bar

sueña con hombres que buscan trabajo

y discuten en los bares sobre fenómenos parapsicológicos

a la vez que proclaman remedios infalibles

para el caos del universo.

 

El hijo del escritor de novelas de ciencia-ficción

sueña con androides oxidados que libran batallas

en galaxias tan remotas como la mirada de su padre cuando escribe.

 

La hija pequeña del hombre viejo

sueña que su padre ha muerto de repente

en el corazón de un bosque de colores puros.

 

Los hijos del crupier

sueñan con naipes traspasados por un sable de oro.

El hijo que no tuvimos nunca duerme,

pero sueña la eternidad de estar contigo.

(Poema inédito de Felipe Benítez Reyes)

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